domingo, 5 de mayo de 2019

Bajo el influjo del cometa

Jon Bilbao, Bajo el influjo del cometa (2010)

Foto: lainformacion.com
1. El autor habla sobre sus relatos
Hemos recopilado algunas declaraciones de Jon Bilbao aparecidas en el blog Cierta distancia (CD), eldiario.es (ED), Cactus (C) y la extinta web Koult (K). En ellas explicita muchos de los elementos que configuran sus textos.

1.1. Temas
(CD) Los extremos hasta los que se pueden tensar las relaciones afectivas antes de que se quiebren, la influencia de la ficción a la hora de narrar e interpretar la realidad, la soledad como objeto del deseo…

(ED) La familia, aunque habitualmente se asocia con relaciones positivas, no es así. En la familia se puede sacar lo peor de nosotros mismos. Y me interesa hasta dónde se pueden tensar las relaciones de la familia hasta que uno dice, basta, ya no puedo seguir con esto. Pero tampoco quiero caer en una especie de nihilismo y decir que todo esto no merece la pena. La familia tiene sus cosas buenas y malas.

(K) Uno de los temas recurrentes es el deseo de autoconocimiento de los personajes, casi inconsciente. De esta manera descubren un lado negativo de sí mismos que ignoraban poseer hasta este momento.

1.2. Estructura
(ED) Soy muy enemigo de los finales operísticos en plan blockbuster, prefiero el elemento de retirar la mano del papel. Es cierto que un lector no avezado de relatos se espera ese chispazo final, pero a mí así me parece más verosímil y además obligas al lector a terminar el relato. Igual escribo para lectores que están dispuestos a ser más participativos…

(C) Prefiero finales que sean definibles narrativamente como finales, es decir, que se produce un cambio en la situación, en los personajes, en el mundo narrativo o en la visión que el lector tiene del mismo, pero que no son tan grandilocuentes ni un punto final claro. De esta manera, quedan algunos cabos sueltos y están sujetos a la interpretación del lector. Así hay una salida más suave del relato, menos concluyente y, por tanto, con una mayor impresión de verosimilitud.

1.3. Recursos narrativos
(ED) No tengo reparos en recurrir elementos propios de la literatura de género como el terror, pero la inquietud no reside en el objeto sino en la mirada. Si residiera en el objeto, sería muy fácil anular la inquietud porque no tienes más que quitar el objeto, pero si la inquietud reside en la mirada, si retiras el objeto, la mirada va a buscar algo más que llenar de significado, y ese algo puede ser ridículo y cotidiano. Y, precisamente, ese contraste entre cotidianidad y un efecto desmesurado genera unas reacciones que incluso sorprenden a los propios personajes.

(C) Un recurso que suelo utilizar a menudo es situar a personas normales en situaciones no tan normales para ver cómo reaccionan y puedan desvelar ciertas facetas de su personalidad que la comunidad mantiene latentes.

(C) Suelo partir de situaciones y personajes cotidianos que sean reconocibles por el lector y a partir de ahí, pasito a pasito, ir alejándolos de esa cotidianeidad hasta llegar a situaciones asombrosas y sorprendentes para ver cómo reaccionan. Me parece una manera muy efectiva porque permite no sólo la identificación del lector con el personaje, sino también que al terminar el relato, se plantee: “Yo, que me he identificado con este personaje, ¿actuaría de un modo similar o completamente distinto en esa situación?”

1.4. Una victoria parcial
(K) Esta pareja me interesa especialmente y de hecho ya aparecía en mi anterior libro, Como una historia de terror, en un relato ambientado en Estados Unidos donde se acababan de conocer. Es peculiar porque para ellos la mayor fuente de placer en la vida es el abandono. Dejar las cosas atrás: su trabajo, su país, su familia, lo cual se plasma en este fragmento. En Una victoria parcial han pasado unos años, ya tienen hijos, y ambos encuentran placer en dejar cosas atrás, ya que cuando llevan a cabo uno de estos procesos de abandono el placer se intensifica. Por esa regla de tres, es una pareja condenada a separarse. En este relato están a punto de separarse y buscando un balón de oxígeno desesperadamente. Lo que consiguen es una victoria parcial y aplazar ese final inevitable que planeo explorar en el futuro, en un tercer relato que estoy preparando ahora mismo.

(C) Lo que sí tengo es una especie de serie, de momento de sólo tres relatos, que han aparecido esparcidos en mis libros y protagonizados por los mismos personajes. Son una pareja formada por un español y una austriaca con la particularidad de que lo que más les une es una pulsión que tienen a dejarlo todo atrás. Encuentran un especial placer en el abandono: dejar trabajos, familias, ciudades, países… Escribí un relato titulado Después de nosotros, el diluvio que transcurría poco después de que se conocieran. En otro libro publiqué Una victoria parcial, donde la pareja ya lleva unos cuantos años juntos y la relación empieza a tener ciertos problemas. Y ahora, en Estrómboli, se conocen en las últimas páginas de Siempre hay algo peor. Me gusta mucho esta pareja porque viven una situación paradójica: ese goce por la renuncia que les une, al mismo tiempo, les condena como pareja, pues al final alguno de ellos dejará atrás esa relación.

2. Una reseña personal
(Texto publicado originalmente en mi blog palabrascomunes.com)
Jon Bilbao reúne en Bajo el influjo del cometa ocho piezas breves que recuerdan a norteamericanos del siglo XX como Carver y lanzan un mensaje común: la distopía somos nosotros, el futuro más negativo es la realidad en que vivimos hoy.
Porque solo hay derrota en los personajes, que experimentan distintas formas de pérdida o la insatisfacción de no saber apreciar lo que tienen ("Los tres detenidos en un presente perpetuo. Un presente para ser recordado y del cual aprender. A menudo lamento no haberlo hecho". De Una victoria parcial). Leemos sobre seres que tienen sentimientos o inclinaciones considerados socialmente incorrectos y egoístas, pero frente a los que han decidido que nada pueden hacer. Casi todos guardan un lado oculto, conscientes de que no deben mostrarlo en público; si se descubre, serían reprobados y les atraparía la vergüenza. En ocasiones, sin embargo, lo único que les une a otro seres es precisamente lo negativo, compartido en secreto.
  
"Podría considerarse que el cometa lo ilumina todo. Que ahora tampoco de noche es posible ocultar lo que no se quiere que se vea (...) En nuestras casas podemos encender luces. Todavía podemos iluminar solo lo que deseamos". De Bajo el influjo del cometa.

El autor convierte sus relatos en una experiencia inquietante. A muchos de sus personajes les niega un nombre, o apenas sabemos nada de ellos mientras actúan en entornos poco definidos, sin personalidad propia, casi vacíos -pueblos de veraneo, casas aisladas de sus vecinos- o con límites difusos -cerca del mar, extensión de agua sin final visible-. Esta voluntaria falta de detalle dispara un mecanismo similar al de los cómics realizados con dibujos poco realistas o icónicos -lo explica Scott McCloud en la obra de referencia Entender el cómic. El arte invisible-: los lectores, al estar obligados a aportar información propia para completar el retrato, se ven impulsados hacia una mayor identificación con lo que tienen ante sus ojos.
También hay elementos destacables en el estilo y estructura de los texto, como los elementos que conectan los relatos entre sí y varias afirmaciones de significado abierto repartidas a lo largo de los cuentos, que aumentan la sensación de amargura, inseguridad e indefinición o son premonitorias. Por ejemplo, ¿hace referencia El mejor regalo posible a la sorpresa de cumpleaños para la amante o quizá sugiere cómo el protagonista cede a la fuerza un hijo?  O el juego irónico con la referencia a las elipsis temporales en Ha desaparecido un niño, recurso que tres páginas después se utiliza por partida doble. O las últimas frases de Una victoria parcial.
El resultado de todo ello es que Jon Bilbao construye un libro que nos atrapa y desde el que nos mira como el animal de Soy dueño de este perro"De nada serviría huir (...) lo sabía todo acerca de él".

domingo, 24 de marzo de 2019

Memorias de Adriano

Marguerite Yourcenar, Memorias de Adriano (Mémoires D'Hadrien, 1951)

Os presentamos algunas recomendaciones, información adicional y preguntas que pueden apoyar vuestra lectura.

1. La autora
Marguerite Yourcenar (Bélgica, 1903-Estados Unidos, 1987), nacida como Marguerite Cleenewerck de Crayencour, eligió como apellido "artístico" (que oficializó al nacionalizarse estadounidense) un acrónimo del original. Opus Nigrum y Memorias de Adriano son sus obras más conocidas, aunque también escribió relatos cortos, poesía, teatro y ensayo. Fue la primera mujer que entró a formar parte de la Academia Francesa (1980).
Para conocer algo más sobre su vida, compromiso político, inquietudes intelectuales y producción literaria, visitad los vídeos realizados por Canal UNED (primera y segunda parte).



2. Publio Elio Adriano
Memorias de Adriano es una novela histórica con forma de autobiografía ficticia. Si leerla ha despertado vuestro interés por el personaje, se acaba de reeditar el ensayo Adriano, de Anthony Birley (1997). En él se describe al emperador como "desconcertante y contradictorio: severo y jovial, afable y duro, impetuoso y dubitativo, mezquino y generoso, hipócrita y franco, cruel y compasivo, y siempre mudable en todo siendo una sola persona". ¿Qué imagen de él os habéis formado? ¿Coincide con la de este historiador?


3. Género 
El género histórico no habla solo del pasado; a veces, incluye una mirada sobre el presente y los posibles futuros. Marcada por el sufrimiento generado por los conflictos bélicos de la primera mitad del siglo XX, la preocupación por las consecuencias negativas de la industrialización y el capitalismo liberal y sus propias convicciones feministas y ecologistas, Yourcenar pone en boca del emperador reflexiones aplicables a la contemporaneidad. ¿Os parece legítimo ese uso de la ficción?

4. Estilo
Frente a las innovaciones formales del siglo XX, la autora apuesta por un estilo clásico, acorde con lo que nos narra. Aunque en la traducción de Julio Cortázar se pierde parte del efecto del lenguaje original, similar al francés de los siglos XVII y XVIII, sí se mantiene cierto tono que recuerda las construcciones latinas: uso reducido de determinantes, frases largas con proposiciones subordinadas y una estructura clara.
Os animamos a comparar la habilidad con la que emplea su erudición y las fuentes bibliográficas con la de otros autores contemporáneos: en Hislibris se generó un interesante debate alrededor del Premio Planeta 2018.

Adriano y Antínoo

5. La época
Entre los muchos temas que plantea la novela, destaca el papel de las religiones en una época donde Roma permitió una libertad de culto casi total, propiciando la convivencia entre creencias basadas en la participación en ritos y no en la asunción de dogmas y preceptos.
En Memorias de Adriano son importantes dos misterios -cultos basados en iniciaciones que debían permanecer secretos-: los eleusinos y el mitraísmo. Se muestra, además, el conflicto cultural y político con dos religiones monoteístas: el judaísmo (la descripción de la rebelión de los zelotes le valió más de una crítica a la autora, con el recuerdo aún reciente del Holocausto) y el cristianismo.
Desde esta web podéis realizar una completa visita por la Villa Adriana, donde transcurre buena parte de la novela.


domingo, 10 de marzo de 2019

84, Charing Cross Road

Helen Hannf, 84, Charing Cross Road (1970)

"Vengo escribiéndoles cartas de lo más descaradas desde la seguridad que me dan los 5.000 kilómetros que hay por medio."

Estimado club de lectura:

Tiene algo especial esta recopilación de cartas, ¿verdad? Cualquier lector percibe la belleza de  contemplar cómo el "Distinguida señora" se convierte en "Querida Helene". Vemos la realidad de forma más optimista cuando comprobamos la sinceridad y el afecto que pueden atesorar veinte años de diálogo cómplice. Y, casi al final, nos entristecemos como la protagonista ante el texto impersonal de una secretaria que no conoce lo que los miembros más antiguo de Marks&Co. (y nosotros) sabemos. Aquí, por cierto, encaja lo que Roberto Bolaño dijo al hablar sobre 84, Charing Cross Road: "las mejores lágrimas son las que nos hacen mejores y (...) las que no se alejan demasiado de la risa."
Creo que los buenos libros son una oportunidad para enriquecer nuestra visión de la realidad. También nos recuerdan que hay una casi infinita variedad de formas de actuar y, así, nos empujan a revisar las nuestras...
Por ejemplo, ¿qué relación tenéis con los libros? ¿Los almacenáis, prestáis, donáis o incluso, como Helene, los tiráis cuando no os gustan? ¿Sois relectores o buscáis siempre un nuevo texto? ¿Tenéis un librero o librera (o bibliotecaria o bibliotecario) de referencia? ¿Os aporta valor el formato físico de los libros u os sentís cómodos con lo digital?


¿Cuánto tiempo ha pasado desde que escribisteis vuestra última carta? ¿Qué hemos perdido al dejar de hacerlo? A veces pienso que, al conquistar la inmediatez en las comunicaciones escritas, hemos perdido la profundidad y el valor que nos daba la espera. Y también que, al acceder instantáneamente a cualquier dato para resolver nuestras dudas, nuestra curiosidad se ha ido apagando y se ha sustituido por un salto permanente entre intereses, donde es sencillo quedarse en la superficie de cualquier tema.
84, Charing Cross Road puede ser una invitación para debatir sobre el mercado editorial, basado en la producción de novedades para incrementar las ventas, o de los nuevos modelos de distribución, donde el contacto personal es sustituido por un algoritmo.
Pocas páginas, pero llenas de sugerencias sobre estos temas y muchos otros: el éxito, la precariedad económica, la posguerra, los caminos para obtener formación... El historiador Renán Silva escribió una bonita reseña sobre la obra.
¿Os gustan las novelas que hablan sobre la propia literatura? ¿Cuál es vuestra favorita? Aquí tenéis algunos ejemplos aparecidos en Zenda, Devoradora de libros o El búho entre libros.

La adaptación cinematográfica de 1987 contó con Anne Bancroft (Helene Hannf),
Anthony Hopkins (Frank Doel) y Judi Dench (Nora Doel).

sábado, 2 de febrero de 2019

La maravillosa vida breve de Óscar Wao

Junot Díaz, La maravillosa vida breve de Óscar Wao (The Brief Wondrous Life of Oscar Wao, 2007)

Os proponemos diez motivos para acercarse a la novela del mes.
Están relacionados con el impacto en el mundo literario de su autor, una vívida descripción de la dictadura dominicana, la variedad de temas y referencias, su estructura y voces narrativas, la multidimensionalidad de los personajes y la eficaz mezcla de lenguas y registros estilísticos.
Todo ello nos invita a reconocer que hay muchos universos culturales más allá de nuestra experiencia cotidiana y que las fronteras físicas, sociales, lingüísticas y mentales deben ser superadas.

1. Espera
Tras darse a conocer como escritor de cuentos, publicados originalmente en revistas norteamericanas y recopilados en castellano como NegociosLos boys, la crítica esperaba con expectación la primera novela de Junot Díaz.
Una versión preliminar, en formato breve, se encontraba ya en un relato del 2000.

2. Premios
Como muestra de su impacto mediático, La maravillosa vida... recibió en 2008 el Premio Pulitzer y el National Book Critics Circle.
Además, fue seleccionada en 2014 como la mejor novela publicada en el siglo XXI por los críticos estadounidenses encuestados por BBC Culture.



3. Terror ("The regime's top ladronazos")
"Yo vengo de una familia militar (...) Mi padre fue partidario del Trujillato. Yo estoy a la izquierda del súper progresismo porque mi padre fue directamente fascista."
"Sospecho profundamente del oficio en el que tengo experiencia, porque crecí en una dictadura. Ya fuera la sombra de la dictadura de Trujillo, o mi padre que fue parte del aparato militar de la dictadura, siempre conocí los peligros de la autoría, la autoridad y la narración de historias."


4. Lenguaje ("Then you will be mi negra bella." "You are the most buen mozo man I know.")
Inglés estadounidense, spanglish (o, más exactamente, cambios de código entre castellano e inglés), argot dominicano... La traducción de Achy Obejas nos recuerda que los idiomas se comportan como sus hablantes: mutan, se combinan y evolucionan, pero siempre resultan reconocibles en su diversidad.

5. Estilo: el potencial de la mezcla
La cita inicial de Derek Walcott es ya una declaración de intenciones: este poeta y dramaturgo caribeño, premio Nobel de literatura, unió en su obra la tradición antillana y la poesía clásica.
Díaz alterna la prosa poética con el registro coloquial, la belleza con la vulgaridad. Se mueve sin previo aviso -pero siempre manteniendo un ritmo narrativo rápido- entre belleza y horror, ironía y ternura, fantasía y ensayo histórico, político y sociológico. Al tiempo que decrece el humor, aumenta el dramatismo.
Las rupturas del relato, las discontinuidades perfectamente planificadas y la fragmentación de las narraciones nos sumergen en una realidad multidimensional, coherente con el entrelazamiento de historias que nos propone.
Como señala Philip Contos, "el estilo característico del Macondo de García Márquez se convierte aquí en McOndo: realismo mágico para la generación de la diáspora." Aunque el autor rechaza cualquier etiqueta basada en su pasaporte.

6. Estructura: la historia familiar, "a curse or a doom [una maldición o una perdición]"
Lo que inicialmente parece una novela posmoderna sobre un friki de finales del siglo XX se convierte en una saga familiar clásica (otra vez la sombra de García Márquez), pero narrada de forma inversa. Los lectores conocemos de forma progresiva el pasado de los Cabral / de León -algunas referencias solo se explican en capítulos posteriores-, lo que subraya la influencia de la historia familiar en la conducta de los personajes.
El fukú puede ser una metáfora sobre cómo los roles, reglas y mitos familiares y sociales se transmiten entre generaciones (y el fukú americanus una reflexión sobre el inevitable sufrimiento del emigrante dominicano, que pasa del yugo colonial a la dictadura y la experiencia del rechazo en el exilio forzoso).
También merece una mención el uso de las notas a pie de página, que difuminan los límites formales entre narración y acotaciones, amplían la mirada sobre lo que se nos cuenta e introducen una reflexión sobre lo metaficcional.

7. Voces
"¡Por favor, negro, por favor: esto no es un fokin cómic!"
Además del ágil cambio entre narradores, Díaz introduce progresivamente a Yúnior en lo narrado, creando un álter ego que acaba convirtiéndose en protagonista.
El estilo indirecto libre, combinado con los saltos entre primera, segunda y tercera persona (aunque siempre parezca ser Yúnior el narrador), le permiten comentar lo que se cuenta sin romper con la verosimilitud del relato.

8. Temas y personajes
"Nuestro héroe no era uno de esos dominicanos de quienes todo el mundo anda hablando, no era ningún jonronero ni fly bachatero, ni un playboy con un millón de conquistas.Y salvo en una época temprana de su vida, nunca tuvo mucha suerte con las jevas (qué poco dominicano de su parte)."
Además de los temas ya citados, La maravillosa vida... nos habla de identidad, racismo, diferencias económicas, violencia, abuso, deseo, amor, bullying, soledad...
En un escenario marcado por el machismo y los estereotipos de género encontramos una historia donde las mujeres son quienes toman decisiones, actúan, se equivocan y sobreponen a la adversidad, protegen y castigan a partes iguales. La Inca, Belicia y Lola no son heroínas planas e irreales, sino que están llenas de matices.
De la misma forma, Óscar representa el extrañamiento frente al estereotipo del varón dominicano. Está tan bien construido (y, al mismo tiempo, menos definido en comparación con las mujeres de la novela) que como lectores pasamos del posible rechazo e incomprensión al cariño hacia el personaje. Su rareza se convierte en una denuncia de una sociedad intolerante e incapaz de comprenderlo; ya no lo juzgamos a él, sino al contexto que no lo acepta. Ante su heroicidad final, aunque irracional e inútil, solo podemos sentir respeto.

9. Referencias culturales
En los títulos de algunos capítulos y a través de referencias explícitas encontramos una muestra de la diversidad de las manifestaciones de la cultura popular y su potencial como metáforas que interpretan la realidad.
Marvel y DC, Asimov, Tolkien, Frank Herbert, Dr. Who, Dungeons & Dragons, Magic the Gathering, Akira, etc. Cómics, ciencia ficción clásica, fantasía, series de televisión, juegos de mesa, anime: todo eso se reivindica como parte del imaginario cultural y, en este sentido, se sitúa al mismo nivel que la tradición clásica.


10. Otras obras
Toda la narrativa de Junot Díaz gira en torno a la emigración, la diversidad cultural y la desigualdad, con un discurso que se nutre de su propia experiencia.
En 2018 se publicó su primer libro destinado al público infantil, Islandborn. Tras leer La maravillosa vida breve de Óscar Wao, seguro que Lola, la protagonista, os recuerda a alguien...



domingo, 13 de enero de 2019

Crimen y castigo

Fiódor M. Dostoievsky, Crimen y castigo (Prestuplenie i nakazanie, 1866)

1. El contexto
Las novelas más conocidas de Dostoievsky, como tantas otras obras literarias, fueron el resultado de una necesidad perentoria.
A mediados de la década de 1860, nuestro autor estaba acuciado por las deudas de juego contraídas en sus viajes por Europa y por la obligación autoimpuesta de proteger a la familia de su hermano fallecido, con el que editaba una revista que se vio obligado a cerrar con pérdidas. Por eso, además de recurrir a prestamistas, tuvo que acelerar su ritmo de escritura para obtener ingresos estables y no perder los derechos patrimoniales sobre sus obras.
Crimen y castigo tiene su germen argumental en Los borrachos, una novela nunca terminada y que rechazaron dos editoriales. Por ello, y pese a las desavenencias con el editor, Dostoievsky tuvo que aceptar la aparición de un nuevo texto en la exitosa revista literaria El mensajero ruso, donde se pudo leer por entregas entre enero y diciembre de 1866.
Su producción posterior, visto el éxito alcanzado, también se publicó en esta revista. Para mantener un ritmo de creación rápido, comenzó a dictar los nuevos textos a Anna G.Sníktina, taquígrafa con la que se casó, y en pocos años produjo relatos como El jugador (1867), El idiota (1868) o Los demonios (1872).
Como curiosidad, existe una primera versión de Crimen y castigo planteada en primera persona. Solo cuando comenzó a redactarla de nuevo en tercera persona -lo que le permitió multiplicar los personajes, situaciones y extensión del relato-, Dostoievsky pareció satisfecho con su obra. Sin duda, este proceso acelerado de reescritura explica algunas incoherencias del texto, que no se subsanaron del todo en ediciones posteriores en libro; la primera es de 1867.
¿Nos resulta incómodo reconocer la influencia del contexto material en las creaciones artísticas? ¿Sentimos que las "obras por encargo" tienen forzosamente menos valor o calidad?

2. El autor
Algunos de los hechos  en la vida de Fiódor Dostoievsky (1821-1881) parecen tener un claro reflejo en la obra que hemos seleccionado.
Su madre murió de tubercolosis; su padre, un médico que siempre pasó apuros económicos y que se volvió alcohólico tras enviudar, parece haber sido asesinado por los criados -hay varias versiones de este oscuro episodio, tan escabrosas como las explícitas descripciones de los crímenes de Raskólnikov-.
Él mismo se vio en problemas con los usureros con poco más de veinte años. Su vinculación al movimiento socialista utópico y de oposición al zar le valió cuatro años de trabajos forzados -la mitad de la condena inicial- en Siberia... donde descubrió el cristianismo y renegó de su militancia política anterior. Quizá hablaba a través de su protagonista cuando éste se lamenta:
"-¡No maté a un ser humano; maté un principio! Maté un principio, pero lo que es superar, no logré superar nada. Me quedé del lado de acá... Solo fui capaz de matar."
Para algunos críticos, es un error interpretar una obra apoyándose en la biografía de su autor. ¿Estáis de acuerdo o pensáis que puede aportar claves para su comprensión?

3.  La crítica
Harold Bloom y Vladimir Nabokov, dos de los críticos literarios más influyentes del siglo XX, expresaron opiniones totalmente opuestas sobre Crimen y castigo y la calidad artística de la producción de Dostoievsky.
El primero (en Novelas y novelistas) se siente atraído por el ambiente apocalíptico y de pesadilla que destila la novela, por el horror con que se describen los crímenes y la profundidad psicológica del protagonista, su percepción distorsionada hasta el delirio. Para él, "ninguna ficción narrativa se desarrolla con la implacable potencia de Crimen y castigo, suerte de viaje de ida y vuelta al infierno", "el mejor de todos los libros que narran un crimen, [que] excede cualquier elogio y cualquier muestra de aprecio."
Nabokov, sin embargo (en Curso de literatura rusa), cree que esta obra recoge lo peor de la novela europea de misterio, gótica y romántica, a la que Dostoievsky siempre admiró: el interés excesivo e insano por lo escabroso, la acumulación constante de situaciones dramáticas, la pobre descripción y nula importancia de personajes y escenarios -siempre tratados como ideas y no como realidades independientes del protagonista-. Para él, la obra "se derrumba ética y estéticamente"; frente a quienes alaban el retrato de una sociedad alienada, recuerda que "es discutible que se pueda hablar realmente de aspectos de la realidad o de la experiencia humana en un autor cuya galería de personajes se compone casi exclusivamente de neuróticos y transtornados."
Ambos coinciden, eso sí, en afirmar que Dostoievsky es más un dramaturgo que un narrador, cuyo discurso sobre el cristianismo como fuente de salvación no resulta convincente, quizá porque el desenlace es poco creíble.
Sobre las motivaciones políticas de la obra, es muy recomendable este artículo, que la relaciona con el antiliberalismo y nacionalismo del autor, ideologías en las que se refugió cuando pasaba por una situación económica difícil en un momento de cambio social acelerado. Quizá pueda recordarnos algunas tendencias actuales...
¿Os parece que Crimen y castigo soporta una relectura cuando ya se conoce la trama? Es decir, ¿es sobre todo un relato criminal lleno de golpes de efecto o una novela compleja que explora la naturaleza humana y reflexiona sobre las bases de la conducta ética?

4. Algunas ideas: personajes, castigo, culpa y verosimilitud
  • Pueden establecerse parejas de personajes que, por sus relaciones, intereses o comportamiento, parecen simétricos: Raskólnikov-Razumíhin, Sófya-Dúnya, Katerína Ivánovna y Pulhéria, Lúyin y Svidrigáilov.
  • El castigo de Raskólnikov se presenta en múltiples formas: físico (la fiebre), psicológico (delirios, paranoia), legal (Siberia).
¿Créeis que el personaje principal se siente culpable en algún momento, o solo muestra miedo y extrañeza ante el resto? ¿Evoluciona a lo largo del relato?
¿Acusa Crimen y castigo los ciento cincuenta años que han pasado desde su publicación? ¿Resulta la historia verosímil o, por el contrario, hay demasiados giros narrativos y las reacciones emocionales resultan excesivas?

5. Adaptaciones
Como varias obras más de Dostoievsky, esta novela ha tenido múltiples versiones cinematográficas, entre las que destaca Crime and Punishment, dirigida por Josef von Sternberg en 1935 y protagonizada por Peter Lorre.


Entre las películas que reciben una clara influencia, las más conocidas son tres de las dirigidas por Woody Allen: Delitos y faltas (Crimes and Misdemenanors, 1989), Match Point (2006) e Irrational Man (2015).
Osamu Tezuka, la principal referencia del manga del siglo XX, realizó su propia adaptación en 1953.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Emigrantes

Shaun Tan, Emigrantes (The Arrival, 2006)

1. El autor
Sin duda, Shaun Tan (Perth, 1974) es uno de los protagonistas del mundo de la ilustración en las últimas décadas. Junto a él, artistas como Rebecca Dautremer, Isabelle Arsenault o Fernando Vicente continúan una tradición que incluye a clásicos como Gustave Doré y Rockwell Kent. Todos ellos han sido capaces de aportar nuevas dimensiones a los textos que interpretan y comunicar significados de forma eficaz sin emplear palabras.
Las obras de Shaun Tan nos invitan a reflexionar sobre las disfunciones de las sociedades contemporáneas, introduciéndonos en mundos tan extraños como reconocibles, y acompañando el desconcierto con la fascinación, el humor, la ternura y una más que necesaria esperanza. En este blog muestra parte de su obra y proceso creativo.
Entre sus múltiples reconocimientos, ha recibido tres veces el World Fantasy Award y en dos ocasiones el Hugo Award como mejor artista. The Lost Thing, cortometraje basado en el álbum del mismo título, recibió en 2011 el Óscar a mejor corto de animación.
Sus dos libros más recientes, Cigarra y La ciudad latente, ya están disponibles en castellano. Como siempre, Barbara Fiore Editora hace un excelente trabajo.
Os recomiendo la entrevista al autor que se publicó en la Revista Babar. En ella habla sobre sus influencias y relación con el arte, además de comentar Emigrantes y otras de sus obras.


2. Un cómic sin palabras

Uno de mis primeros "esbozos" conceptuales para Emigrantes, en el que comencé dibujando encima de una colección de fotografías fotocopiadas, principalmente de migrantes y refugiados de diferentes épocas. En esta etapa, hace quince años, no estaba seguro de qué tipo de proyecto (estilo, narrativa) era este; simplemente jugaba con imágenes (http://thebirdking.blogspot.com/)
Nadie mejor que Shaun Tan para contextualizar Emigrantes y aportar claves de lectura: a través de los enlaces podéis acceder a un artículo original y a su versión en castellano.
Además, el libro Esbozos de una tierra sin nombre reúne bocetos, fuentes de inspiración y una descripción del proceso creativo del cómic que leemos este mes.
Porque Emigrantes es un cómic, sí: un relato, con o sin texto, formado por ilustraciones e imágenes que, situadas en un mismo espacio de forma intencional para constituir una secuencia, transmiten información y/o generan una respuesta estética en el lector.
Lo que escribe Paco Roca, uno de los mejores autores nacionales, como prólogo a otro cómic mudo (W. Lupano y G. Panaccione, Un océano de amor) es perfectamente aplicable al relato de Shaun Tan:
Las historias "mudas" han seguido conviviendo con las "sonoras" en el mundo del cómic. Si bien hablar de cómic sonoro y mudo es un tanto absurdo -todos carecen de sonido- sí que podemos diferenciar los cómics que tienen palabras -diálogos o textos- de los que narran únicamente con dibujos.
Sería un error pensar que el cómic sin palabras es el heredero directo del cine mudo, ya que su origen se remontaría a los del propio medio del cómic, cuando en el siglo XVIII las ilustraciones satíricas comenzaban a explorar el camino de la narración secuencial. Algunos de aquellos primeros cómics se apoyaban en textos explicativos, y otros narraban la acción valiéndose únicamente de la ilustración, sin ningún texto de apoyo.
[A comienzos del siglo XX] Cuando el cómic aún no había escapado de las páginas de la prensa, los relatos dibujados sin palabras comenzaron a narrar historias completas, con un comienzo y un final. Estos precursores del cómic sin palabras, como Lynd Ward, Otto Nückel o Franz Masereel, dedicaban sus páginas repletas de simbolismo a temas sociales, a denunciar los abusos de la época, a plasmar la desigualdad de las sociedades en que vivían... (...)
En ellos es vital un perfecto dominio del lenguaje corporal, para lograr transmitir las emociones de los personajes, y un gran control de la narración, para conseguir solo con imágenes que la historia se comprenda en todo momento.
3. Las transiciones como recurso técnico
Para mí, parte de la magia del cómic radica en cómo se genera la ilusión de paso del tiempo utilizando únicamente imágenes estáticas. Junto a la iconicidad /abstracción como recurso para promover la identificación emocional de los lectores, el uso de las transiciones (el paso entre imágenes) aprovecha un mecanismo cerebral universal: la clausura, o cómo tendemos a percibir un todo significativo cuando solo vemos las partes.
Como dice Scott McCloud en Entender el cómic. El arte invisible, que Shaun Tan cita como referencia:
Las viñetas de los tebeos fraccionan no solo el tiempo sino también el espacio, ofreciendo un ritmo mellado y sincopado de movimientos discontinuos. Pero la clausura nos permite conectar esos momentos y construir mentalmente una realidad continua y unificada. Si la iconografía visual es el vocabulario de los cómics, la clausura es su gramática.
Emigrantes hace un sabio uso de las transiciones entre viñetas, los encuadres y las simetrías entre escenas. Con ellas, la acción se ralentiza o acelera, percibimos el paso del tiempo, nos acostumbramos a objetos inicialmente extraños, captamos la soledad del protagonista entre la multitud y el estado emocional de los personajes...
De todo ello podremos hablar en la tertulia, pero, por ahora, os invito a leer esta novela gráfica fijándoos en qué tipos de transiciones emplea el autor y por qué lo hace. Una explicación sencilla de las mismas se encuentra aquí. Se trata de un recurso fundamental para generar la ilusión de tiempo continuo, provocar determinadas sensaciones en el lector y guiar su ritmo de lectura; aún más difícil es lograrlo sin palabras, ya que no existe una relación directa entre tiempo e imagen.
Pero quizá las preguntas más interesantes estén relacionadas con la experiencia de lectura: ¿habéis necesitado "traducir" el relato a palabras?, ¿permiten las imágenes transmitir algunas emociones de forma más eficaz que un texto?, ¿con qué elementos nos muestra Shaun Tan la soledad, inseguridad, miedo, extrañeza, afectos y esperanza de los personajes?
En este sentido, el semiólogo Daniele Barbieri se pregunta en Los lenguajes del cómic (1991) en qué lenguaje pensamos una idea: ¿en palabras?, ¿en sonidos?, ¿en imágenes? Para él, hay ideas más susceptibles de ser expresadas en un lenguaje que en otro. O al menos, habrá diversas formas, más o menos efectivas -por su claridad, capacidad de evocación, etc.- según el lenguaje utilizado, de expresar una idea. 




4. Si te ha gustado Emigrantes...

Te invito a participar en la tertulia sobre cómic e ilustración que desde 2007 se celebra en la Biblioteca Pública de Pamplona-Yamaguchi.
Y si te interesan los cómics sin palabras, puedes continuar con las páginas de obras como las que se proponen aquí.


lunes, 12 de noviembre de 2018

Últimas tardes con Teresa



Juan Marsé, Últimas tardes con Teresa (1966)
Premio Biblioteca Breve 1965




1. El autor
"(...) tuvo tiempo de ver una silueta encorvada, los hombros escépticos y encogidos de un tipo que se escabullía riendo entre las parejas (...) Le conozco, se llama Marsé, es uno bajito, moreno, de pelo rizado, y siempre anda metiendo mano."
Juan Marsé (1933) es uno de los principales representantes, quizá el de más longeva influencia, de la Generación del 50 y del realismo crítico.
Su capacidad fabuladora e ironía al describir la sociedad y la cultura de la segunda generación de posguerra le han valido tanto el éxito comercial como el reconocimiento académico. Ha sido Premio Planeta (cuando ese galardón aún significaba algo), Premio Cervantes, Premio Nacional de Narrativa y dos veces Premio de la Crítica.


2. Los temas
"El discurso implícito en todas las novelas es un discurso de resistencia cultural en la que, frente a la cultura hegemónica de la dictadura, Marsé relata la otra cultura, la del pueblo."
Lourdes Gabikagojeaskoa, Eran soñadores de paraísos. Nostalgia y resistencia cultural en la obra de Juan Marsé (2013)
Monte Carmelo.
Barcelona, años 60
Hay cinco elementos casi permanentes en la narrativa de Marsé, también presentes en su novela más representativa: Barcelona como escenario de la derrota y la desigualdad social; el charnego desesperanzado y pobre; la mujer atrapada en una sociedad machista; los movimiento de izquierda que fracasaron en su intento de generar una alternativa social real; la nostalgia como estado de ánimo continuo.
En concreto, Últimas tardes con Teresa refleja ese conflicto social mostrando realidades contrapuestas con tal claridad que fueron inevitables los roces con la censura. La alta burguesía a la que se han unido los nuevos ricos beneficiados por el régimen franquista contrasta con una clase trabajadora cada vez más empobrecida, víctima económica de la dictadura. Los catalanes de origen se esfuerzan por diferenciarse de los emigrantes charnegos. San Gervasio - la Villa en Blanes y el Monte Carmelo - los pueblos costeros parecen universos opuestos... Y, sin embargo, ambos grupos comparten el desprecio y la atracción por el otro, mientras en su interior se confunden la rabia, el odio, la admiración y el deseo.


3. Estructura y estilo
"Me gusta en las novelas que leo no darme cuenta de que estoy leyendo (...) A mí me interesa la ficción literaria al servicio de la imaginación creadora, no los fuegos artificiales de la lengua."
Juan Marsé
Primera edición (1966)
Las páginas de  la novela reúnen con maestría muchos recursos literarios para -esto es lo fundamental- reforzar la eficacia del mensaje que desea transmitir su autor.
Marsé salta con habilidad entre la tercera persona, el monólogo interior y un narrador omnisciente y reflexivo que conoce tanto el pasado como el futuro de sus personajes. El perspectivismo o focalización es uno de los rasgos característicos de la novela del siglo XX, que aborda la historia desde varios puntos de vista, transformándola en un discurso complejo; el lector debe seleccionar su propia interpretación, tan discutible como la de cualquiera de los personajes.
Lo importante no es tanto qué sucede, sino cómo la narración sirve para mostrar una determinada realidad social. Por eso, la novela está plagada de escenas retrospectivas y saltos temporales, que nos explican las motivaciones de los protagonistas y adelantan el final de relato desde su mismo título. En este juego de deseos y malentendidos, a los lectores se nos facilita toda la información con claridad.
Quizá el valor más diferencial de este libro está en la mezcla de ironía -a veces mordaz en las descripciones y las citas seleccionadas, donde se enfrentan realidad e ideal literario- y ternura. Moviéndose entre chalets y chabolas, nostalgia y desencanto, fantasías y sueños inevitablemente rotos, Marsé se muestra sensible y distante, crítico y amable, comprensivo o juez, en función de las simpatía o antipatía que le despiertan sus propios personajes.
"La técnica estaba pegada a la necesidad de contar una historia mediante un lenguaje rico (...) tiene el don de la adjetivación imprevisible y la capacidad de describir un cuerpo humano y su conducta a partir de la hipérbole o de un gesto o rasgo físico. El autor entra o sale de la novela al margen de los protocolos (...) pero esa intervención del autor está novelada, literaturizada."
Manuel Vázquez Montalbán

"(...) supo muy pronto cómo encontrarle: en el bar Delicias,
junto a la estufa y jugando a la manilla
con tres viejos jubilados -entre los que su juventud
se avenía de una manera chocante (...)"
4. El Pijoaparte: l'albatros de Baudelaire
En Últimas tardes con Teresa conocemos a varios personajes multidimensionales: el misterioso Cardenal, Hortensia la Jeringa, la misma Teresa, que el propio novelista presenta como un cruce entre Jean Simmons y Simone de Beauvoir...
Pero sobre todos ellos destaca Manolo Reyes, el Pijoaparte, un descuidero que hereda la tradición del pícaro, una mezcla entre héroe y villano, contradictorio y múltiple. Volvemos de nuevo a encontrarnos con la contraposición de realidades, aunque esta vez dentro de la misma persona: chulo y vergonzoso, mundano y soñador, sensible pero brutal, tierno y cruel en una sola escena.
Intuitivo y con una inteligencia práctica aguzada por el sufrimiento, no puede dejar de fantasear, pese a que los choques con la realidad son cada vez más amargos. La acumulación de decepciones, el miedo a la soledad y a perderse en un mundo que se transforma seguirán acompañándole en la siguiente obra de Marsé, La oscura historia de la prima Montse (1970).

5. Marsé y el cine
La obra de Juan Marsé está plagada de referencias cinéfilas. En los años 60 comenzó a escribir guiones de películas y ocho de sus novelas han sido llevadas al medio, con no muy buenos resultados, según el propio novelista.
Últimas tardes con Teresa dio lugar a una adaptación en 1984, que traiciona el espíritu del original. Si sentís curiosidad, aquí la tenéis :-)