sábado, 2 de febrero de 2019

La maravillosa vida breve de Óscar Wao

Junot Díaz, La maravillosa vida breve de Óscar Wao (The Brief Wondrous Life of Oscar Wao, 2007)

Os proponemos diez motivos para acercarse a la novela del mes.
Están relacionados con el impacto en el mundo literario de su autor, una vívida descripción de la dictadura dominicana, la variedad de temas y referencias, su estructura y voces narrativas, la multidimensionalidad de los personajes y la eficaz mezcla de lenguas y registros estilísticos.
Todo ello nos invita a reconocer que hay muchos universos culturales más allá de nuestra experiencia cotidiana y que las fronteras físicas, sociales, lingüísticas y mentales deben ser superadas.

1. Espera
Tras darse a conocer como escritor de cuentos, publicados originalmente en revistas norteamericanas y recopilados en castellano como NegociosLos boys, la crítica esperaba con expectación la primera novela de Junot Díaz.
Una versión preliminar, en formato breve, se encontraba ya en un relato del 2000.

2. Premios
Como muestra de su impacto mediático, La maravillosa vida... recibió en 2008 el Premio Pulitzer y el National Book Critics Circle.
Además, fue seleccionada en 2014 como la mejor novela publicada en el siglo XXI por los críticos estadounidenses encuestados por BBC Culture.



3. Terror ("The regime's top ladronazos")
"Yo vengo de una familia militar (...) Mi padre fue partidario del Trujillato. Yo estoy a la izquierda del súper progresismo porque mi padre fue directamente fascista."
"Sospecho profundamente del oficio en el que tengo experiencia, porque crecí en una dictadura. Ya fuera la sombra de la dictadura de Trujillo, o mi padre que fue parte del aparato militar de la dictadura, siempre conocí los peligros de la autoría, la autoridad y la narración de historias."


4. Lenguaje ("Then you will be mi negra bella." "You are the most buen mozo man I know.")
Inglés estadounidense, spanglish (o, más exactamente, cambios de código entre castellano e inglés), argot dominicano... La traducción de Achy Obejas nos recuerda que los idiomas se comportan como sus hablantes: mutan, se combinan y evolucionan, pero siempre resultan reconocibles en su diversidad.

5. Estilo: el potencial de la mezcla
La cita inicial de Derek Walcott es ya una declaración de intenciones: este poeta y dramaturgo caribeño, premio Nobel de literatura, unió en su obra la tradición antillana y la poesía clásica.
Díaz alterna la prosa poética con el registro coloquial, la belleza con la vulgaridad. Se mueve sin previo aviso -pero siempre manteniendo un ritmo narrativo rápido- entre belleza y horror, ironía y ternura, fantasía y ensayo histórico, político y sociológico. Al tiempo que decrece el humor, aumenta el dramatismo.
Las rupturas del relato, las discontinuidades perfectamente planificadas y la fragmentación de las narraciones nos sumergen en una realidad multidimensional, coherente con el entrelazamiento de historias que nos propone.
Como señala Philip Contos, "el estilo característico del Macondo de García Márquez se convierte aquí en McOndo: realismo mágico para la generación de la diáspora." Aunque el autor rechaza cualquier etiqueta basada en su pasaporte.

6. Estructura: la historia familiar, "a curse or a doom [una maldición o una perdición]"
Lo que inicialmente parece una novela posmoderna sobre un friki de finales del siglo XX se convierte en una saga familiar clásica (otra vez la sombra de García Márquez), pero narrada de forma inversa. Los lectores conocemos de forma progresiva el pasado de los Cabral / de León -algunas referencias solo se explican en capítulos posteriores-, lo que subraya la influencia de la historia familiar en la conducta de los personajes.
El fukú puede ser una metáfora sobre cómo los roles, reglas y mitos familiares y sociales se transmiten entre generaciones (y el fukú americanus una reflexión sobre el inevitable sufrimiento del emigrante dominicano, que pasa del yugo colonial a la dictadura y la experiencia del rechazo en el exilio forzoso).
También merece una mención el uso de las notas a pie de página, que difuminan los límites formales entre narración y acotaciones, amplían la mirada sobre lo que se nos cuenta e introducen una reflexión sobre lo metaficcional.

7. Voces
"¡Por favor, negro, por favor: esto no es un fokin cómic!"
Además del ágil cambio entre narradores, Díaz introduce progresivamente a Yúnior en lo narrado, creando un álter ego que acaba convirtiéndose en protagonista.
El estilo indirecto libre, combinado con los saltos entre primera, segunda y tercera persona (aunque siempre parezca ser Yúnior el narrador), le permiten comentar lo que se cuenta sin romper con la verosimilitud del relato.

8. Temas y personajes
"Nuestro héroe no era uno de esos dominicanos de quienes todo el mundo anda hablando, no era ningún jonronero ni fly bachatero, ni un playboy con un millón de conquistas.Y salvo en una época temprana de su vida, nunca tuvo mucha suerte con las jevas (qué poco dominicano de su parte)."
Además de los temas ya citados, La maravillosa vida... nos habla de identidad, racismo, diferencias económicas, violencia, abuso, deseo, amor, bullying, soledad...
En un escenario marcado por el machismo y los estereotipos de género encontramos una historia donde las mujeres son quienes toman decisiones, actúan, se equivocan y sobreponen a la adversidad, protegen y castigan a partes iguales. La Inca, Belicia y Lola no son heroínas planas e irreales, sino que están llenas de matices.
De la misma forma, Óscar representa el extrañamiento frente al estereotipo del varón dominicano. Está tan bien construido (y, al mismo tiempo, menos definido en comparación con las mujeres de la novela) que como lectores pasamos del posible rechazo e incomprensión al cariño hacia el personaje. Su rareza se convierte en una denuncia de una sociedad intolerante e incapaz de comprenderlo; ya no lo juzgamos a él, sino al contexto que no lo acepta. Ante su heroicidad final, aunque irracional e inútil, solo podemos sentir respeto.

9. Referencias culturales
En los títulos de algunos capítulos y a través de referencias explícitas encontramos una muestra de la diversidad de las manifestaciones de la cultura popular y su potencial como metáforas que interpretan la realidad.
Marvel y DC, Asimov, Tolkien, Frank Herbert, Dr. Who, Dungeons & Dragons, Magic the Gathering, Akira, etc. Cómics, ciencia ficción clásica, fantasía, series de televisión, juegos de mesa, anime: todo eso se reivindica como parte del imaginario cultural y, en este sentido, se sitúa al mismo nivel que la tradición clásica.


10. Otras obras
Toda la narrativa de Junot Díaz gira en torno a la emigración, la diversidad cultural y la desigualdad, con un discurso que se nutre de su propia experiencia.
En 2018 se publicó su primer libro destinado al público infantil, Islandborn. Tras leer La maravillosa vida breve de Óscar Wao, seguro que Lola, la protagonista, os recuerda a alguien...



domingo, 13 de enero de 2019

Crimen y castigo

Fiódor M. Dostoievsky, Crimen y castigo (Prestuplenie i nakazanie, 1866)

1. El contexto
Las novelas más conocidas de Dostoievsky, como tantas otras obras literarias, fueron el resultado de una necesidad perentoria.
A mediados de la década de 1860, nuestro autor estaba acuciado por las deudas de juego contraídas en sus viajes por Europa y por la obligación autoimpuesta de proteger a la familia de su hermano fallecido, con el que editaba una revista que se vio obligado a cerrar con pérdidas. Por eso, además de recurrir a prestamistas, tuvo que acelerar su ritmo de escritura para obtener ingresos estables y no perder los derechos patrimoniales sobre sus obras.
Crimen y castigo tiene su germen argumental en Los borrachos, una novela nunca terminada y que rechazaron dos editoriales. Por ello, y pese a las desavenencias con el editor, Dostoievsky tuvo que aceptar la aparición de un nuevo texto en la exitosa revista literaria El mensajero ruso, donde se pudo leer por entregas entre enero y diciembre de 1866.
Su producción posterior, visto el éxito alcanzado, también se publicó en esta revista. Para mantener un ritmo de creación rápido, comenzó a dictar los nuevos textos a Anna G.Sníktina, taquígrafa con la que se casó, y en pocos años produjo relatos como El jugador (1867), El idiota (1868) o Los demonios (1872).
Como curiosidad, existe una primera versión de Crimen y castigo planteada en primera persona. Solo cuando comenzó a redactarla de nuevo en tercera persona -lo que le permitió multiplicar los personajes, situaciones y extensión del relato-, Dostoievsky pareció satisfecho con su obra. Sin duda, este proceso acelerado de reescritura explica algunas incoherencias del texto, que no se subsanaron del todo en ediciones posteriores en libro; la primera es de 1867.
¿Nos resulta incómodo reconocer la influencia del contexto material en las creaciones artísticas? ¿Sentimos que las "obras por encargo" tienen forzosamente menos valor o calidad?

2. El autor
Algunos de los hechos  en la vida de Fiódor Dostoievsky (1821-1881) parecen tener un claro reflejo en la obra que hemos seleccionado.
Su madre murió de tubercolosis; su padre, un médico que siempre pasó apuros económicos y que se volvió alcohólico tras enviudar, parece haber sido asesinado por los criados -hay varias versiones de este oscuro episodio, tan escabrosas como las explícitas descripciones de los crímenes de Raskólnikov-.
Él mismo se vio en problemas con los usureros con poco más de veinte años. Su vinculación al movimiento socialista utópico y de oposición al zar le valió cuatro años de trabajos forzados -la mitad de la condena inicial- en Siberia... donde descubrió el cristianismo y renegó de su militancia política anterior. Quizá hablaba a través de su protagonista cuando éste se lamenta:
"-¡No maté a un ser humano; maté un principio! Maté un principio, pero lo que es superar, no logré superar nada. Me quedé del lado de acá... Solo fui capaz de matar."
Para algunos críticos, es un error interpretar una obra apoyándose en la biografía de su autor. ¿Estáis de acuerdo o pensáis que puede aportar claves para su comprensión?

3.  La crítica
Harold Bloom y Vladimir Nabokov, dos de los críticos literarios más influyentes del siglo XX, expresaron opiniones totalmente opuestas sobre Crimen y castigo y la calidad artística de la producción de Dostoievsky.
El primero (en Novelas y novelistas) se siente atraído por el ambiente apocalíptico y de pesadilla que destila la novela, por el horror con que se describen los crímenes y la profundidad psicológica del protagonista, su percepción distorsionada hasta el delirio. Para él, "ninguna ficción narrativa se desarrolla con la implacable potencia de Crimen y castigo, suerte de viaje de ida y vuelta al infierno", "el mejor de todos los libros que narran un crimen, [que] excede cualquier elogio y cualquier muestra de aprecio."
Nabokov, sin embargo (en Curso de literatura rusa), cree que esta obra recoge lo peor de la novela europea de misterio, gótica y romántica, a la que Dostoievsky siempre admiró: el interés excesivo e insano por lo escabroso, la acumulación constante de situaciones dramáticas, la pobre descripción y nula importancia de personajes y escenarios -siempre tratados como ideas y no como realidades independientes del protagonista-. Para él, la obra "se derrumba ética y estéticamente"; frente a quienes alaban el retrato de una sociedad alienada, recuerda que "es discutible que se pueda hablar realmente de aspectos de la realidad o de la experiencia humana en un autor cuya galería de personajes se compone casi exclusivamente de neuróticos y transtornados."
Ambos coinciden, eso sí, en afirmar que Dostoievsky es más un dramaturgo que un narrador, cuyo discurso sobre el cristianismo como fuente de salvación no resulta convincente, quizá porque el desenlace es poco creíble.
Sobre las motivaciones políticas de la obra, es muy recomendable este artículo, que la relaciona con el antiliberalismo y nacionalismo del autor, ideologías en las que se refugió cuando pasaba por una situación económica difícil en un momento de cambio social acelerado. Quizá pueda recordarnos algunas tendencias actuales...
¿Os parece que Crimen y castigo soporta una relectura cuando ya se conoce la trama? Es decir, ¿es sobre todo un relato criminal lleno de golpes de efecto o una novela compleja que explora la naturaleza humana y reflexiona sobre las bases de la conducta ética?

4. Algunas ideas: personajes, castigo, culpa y verosimilitud
  • Pueden establecerse parejas de personajes que, por sus relaciones, intereses o comportamiento, parecen simétricos: Raskólnikov-Razumíhin, Sófya-Dúnya, Katerína Ivánovna y Pulhéria, Lúyin y Svidrigáilov.
  • El castigo de Raskólnikov se presenta en múltiples formas: físico (la fiebre), psicológico (delirios, paranoia), legal (Siberia).
¿Créeis que el personaje principal se siente culpable en algún momento, o solo muestra miedo y extrañeza ante el resto? ¿Evoluciona a lo largo del relato?
¿Acusa Crimen y castigo los ciento cincuenta años que han pasado desde su publicación? ¿Resulta la historia verosímil o, por el contrario, hay demasiados giros narrativos y las reacciones emocionales resultan excesivas?

5. Adaptaciones
Como varias obras más de Dostoievsky, esta novela ha tenido múltiples versiones cinematográficas, entre las que destaca Crime and Punishment, dirigida por Josef von Sternberg en 1935 y protagonizada por Peter Lorre.


Entre las películas que reciben una clara influencia, las más conocidas son tres de las dirigidas por Woody Allen: Delitos y faltas (Crimes and Misdemenanors, 1989), Match Point (2006) e Irrational Man (2015).
Osamu Tezuka, la principal referencia del manga del siglo XX, realizó su propia adaptación en 1953.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Emigrantes

Shaun Tan, Emigrantes (The Arrival, 2006)

1. El autor
Sin duda, Shaun Tan (Perth, 1974) es uno de los protagonistas del mundo de la ilustración en las últimas décadas. Junto a él, artistas como Rebecca Dautremer, Isabelle Arsenault o Fernando Vicente continúan una tradición que incluye a clásicos como Gustave Doré y Rockwell Kent. Todos ellos han sido capaces de aportar nuevas dimensiones a los textos que interpretan y comunicar significados de forma eficaz sin emplear palabras.
Las obras de Shaun Tan nos invitan a reflexionar sobre las disfunciones de las sociedades contemporáneas, introduciéndonos en mundos tan extraños como reconocibles, y acompañando el desconcierto con la fascinación, el humor, la ternura y una más que necesaria esperanza. En este blog muestra parte de su obra y proceso creativo.
Entre sus múltiples reconocimientos, ha recibido tres veces el World Fantasy Award y en dos ocasiones el Hugo Award como mejor artista. The Lost Thing, cortometraje basado en el álbum del mismo título, recibió en 2011 el Óscar a mejor corto de animación.
Sus dos libros más recientes, Cigarra y La ciudad latente, ya están disponibles en castellano. Como siempre, Barbara Fiore Editora hace un excelente trabajo.
Os recomiendo la entrevista al autor que se publicó en la Revista Babar. En ella habla sobre sus influencias y relación con el arte, además de comentar Emigrantes y otras de sus obras.


2. Un cómic sin palabras

Uno de mis primeros "esbozos" conceptuales para Emigrantes, en el que comencé dibujando encima de una colección de fotografías fotocopiadas, principalmente de migrantes y refugiados de diferentes épocas. En esta etapa, hace quince años, no estaba seguro de qué tipo de proyecto (estilo, narrativa) era este; simplemente jugaba con imágenes (http://thebirdking.blogspot.com/)
Nadie mejor que Shaun Tan para contextualizar Emigrantes y aportar claves de lectura: a través de los enlaces podéis acceder a un artículo original y a su versión en castellano.
Además, el libro Esbozos de una tierra sin nombre reúne bocetos, fuentes de inspiración y una descripción del proceso creativo del cómic que leemos este mes.
Porque Emigrantes es un cómic, sí: un relato, con o sin texto, formado por ilustraciones e imágenes que, situadas en un mismo espacio de forma intencional para constituir una secuencia, transmiten información y/o generan una respuesta estética en el lector.
Lo que escribe Paco Roca, uno de los mejores autores nacionales, como prólogo a otro cómic mudo (W. Lupano y G. Panaccione, Un océano de amor) es perfectamente aplicable al relato de Shaun Tan:
Las historias "mudas" han seguido conviviendo con las "sonoras" en el mundo del cómic. Si bien hablar de cómic sonoro y mudo es un tanto absurdo -todos carecen de sonido- sí que podemos diferenciar los cómics que tienen palabras -diálogos o textos- de los que narran únicamente con dibujos.
Sería un error pensar que el cómic sin palabras es el heredero directo del cine mudo, ya que su origen se remontaría a los del propio medio del cómic, cuando en el siglo XVIII las ilustraciones satíricas comenzaban a explorar el camino de la narración secuencial. Algunos de aquellos primeros cómics se apoyaban en textos explicativos, y otros narraban la acción valiéndose únicamente de la ilustración, sin ningún texto de apoyo.
[A comienzos del siglo XX] Cuando el cómic aún no había escapado de las páginas de la prensa, los relatos dibujados sin palabras comenzaron a narrar historias completas, con un comienzo y un final. Estos precursores del cómic sin palabras, como Lynd Ward, Otto Nückel o Franz Masereel, dedicaban sus páginas repletas de simbolismo a temas sociales, a denunciar los abusos de la época, a plasmar la desigualdad de las sociedades en que vivían... (...)
En ellos es vital un perfecto dominio del lenguaje corporal, para lograr transmitir las emociones de los personajes, y un gran control de la narración, para conseguir solo con imágenes que la historia se comprenda en todo momento.
3. Las transiciones como recurso técnico
Para mí, parte de la magia del cómic radica en cómo se genera la ilusión de paso del tiempo utilizando únicamente imágenes estáticas. Junto a la iconicidad /abstracción como recurso para promover la identificación emocional de los lectores, el uso de las transiciones (el paso entre imágenes) aprovecha un mecanismo cerebral universal: la clausura, o cómo tendemos a percibir un todo significativo cuando solo vemos las partes.
Como dice Scott McCloud en Entender el cómic. El arte invisible, que Shaun Tan cita como referencia:
Las viñetas de los tebeos fraccionan no solo el tiempo sino también el espacio, ofreciendo un ritmo mellado y sincopado de movimientos discontinuos. Pero la clausura nos permite conectar esos momentos y construir mentalmente una realidad continua y unificada. Si la iconografía visual es el vocabulario de los cómics, la clausura es su gramática.
Emigrantes hace un sabio uso de las transiciones entre viñetas, los encuadres y las simetrías entre escenas. Con ellas, la acción se ralentiza o acelera, percibimos el paso del tiempo, nos acostumbramos a objetos inicialmente extraños, captamos la soledad del protagonista entre la multitud y el estado emocional de los personajes...
De todo ello podremos hablar en la tertulia, pero, por ahora, os invito a leer esta novela gráfica fijándoos en qué tipos de transiciones emplea el autor y por qué lo hace. Una explicación sencilla de las mismas se encuentra aquí. Se trata de un recurso fundamental para generar la ilusión de tiempo continuo, provocar determinadas sensaciones en el lector y guiar su ritmo de lectura; aún más difícil es lograrlo sin palabras, ya que no existe una relación directa entre tiempo e imagen.
Pero quizá las preguntas más interesantes estén relacionadas con la experiencia de lectura: ¿habéis necesitado "traducir" el relato a palabras?, ¿permiten las imágenes transmitir algunas emociones de forma más eficaz que un texto?, ¿con qué elementos nos muestra Shaun Tan la soledad, inseguridad, miedo, extrañeza, afectos y esperanza de los personajes?
En este sentido, el semiólogo Daniele Barbieri se pregunta en Los lenguajes del cómic (1991) en qué lenguaje pensamos una idea: ¿en palabras?, ¿en sonidos?, ¿en imágenes? Para él, hay ideas más susceptibles de ser expresadas en un lenguaje que en otro. O al menos, habrá diversas formas, más o menos efectivas -por su claridad, capacidad de evocación, etc.- según el lenguaje utilizado, de expresar una idea. 




4. Si te ha gustado Emigrantes...

Te invito a participar en la tertulia sobre cómic e ilustración que desde 2007 se celebra en la Biblioteca Pública de Pamplona-Yamaguchi.
Y si te interesan los cómics sin palabras, puedes continuar con las páginas de obras como las que se proponen aquí.


lunes, 12 de noviembre de 2018

Últimas tardes con Teresa



Juan Marsé, Últimas tardes con Teresa (1966)
Premio Biblioteca Breve 1965




1. El autor
"(...) tuvo tiempo de ver una silueta encorvada, los hombros escépticos y encogidos de un tipo que se escabullía riendo entre las parejas (...) Le conozco, se llama Marsé, es uno bajito, moreno, de pelo rizado, y siempre anda metiendo mano."
Juan Marsé (1933) es uno de los principales representantes, quizá el de más longeva influencia, de la Generación del 50 y del realismo crítico.
Su capacidad fabuladora e ironía al describir la sociedad y la cultura de la segunda generación de posguerra le han valido tanto el éxito comercial como el reconocimiento académico. Ha sido Premio Planeta (cuando ese galardón aún significaba algo), Premio Cervantes, Premio Nacional de Narrativa y dos veces Premio de la Crítica.


2. Los temas
"El discurso implícito en todas las novelas es un discurso de resistencia cultural en la que, frente a la cultura hegemónica de la dictadura, Marsé relata la otra cultura, la del pueblo."
Lourdes Gabikagojeaskoa, Eran soñadores de paraísos. Nostalgia y resistencia cultural en la obra de Juan Marsé (2013)
Monte Carmelo.
Barcelona, años 60
Hay cinco elementos casi permanentes en la narrativa de Marsé, también presentes en su novela más representativa: Barcelona como escenario de la derrota y la desigualdad social; el charnego desesperanzado y pobre; la mujer atrapada en una sociedad machista; los movimiento de izquierda que fracasaron en su intento de generar una alternativa social real; la nostalgia como estado de ánimo continuo.
En concreto, Últimas tardes con Teresa refleja ese conflicto social mostrando realidades contrapuestas con tal claridad que fueron inevitables los roces con la censura. La alta burguesía a la que se han unido los nuevos ricos beneficiados por el régimen franquista contrasta con una clase trabajadora cada vez más empobrecida, víctima económica de la dictadura. Los catalanes de origen se esfuerzan por diferenciarse de los emigrantes charnegos. San Gervasio - la Villa en Blanes y el Monte Carmelo - los pueblos costeros parecen universos opuestos... Y, sin embargo, ambos grupos comparten el desprecio y la atracción por el otro, mientras en su interior se confunden la rabia, el odio, la admiración y el deseo.


3. Estructura y estilo
"Me gusta en las novelas que leo no darme cuenta de que estoy leyendo (...) A mí me interesa la ficción literaria al servicio de la imaginación creadora, no los fuegos artificiales de la lengua."
Juan Marsé
Primera edición (1966)
Las páginas de  la novela reúnen con maestría muchos recursos literarios para -esto es lo fundamental- reforzar la eficacia del mensaje que desea transmitir su autor.
Marsé salta con habilidad entre la tercera persona, el monólogo interior y un narrador omnisciente y reflexivo que conoce tanto el pasado como el futuro de sus personajes. El perspectivismo o focalización es uno de los rasgos característicos de la novela del siglo XX, que aborda la historia desde varios puntos de vista, transformándola en un discurso complejo; el lector debe seleccionar su propia interpretación, tan discutible como la de cualquiera de los personajes.
Lo importante no es tanto qué sucede, sino cómo la narración sirve para mostrar una determinada realidad social. Por eso, la novela está plagada de escenas retrospectivas y saltos temporales, que nos explican las motivaciones de los protagonistas y adelantan el final de relato desde su mismo título. En este juego de deseos y malentendidos, a los lectores se nos facilita toda la información con claridad.
Quizá el valor más diferencial de este libro está en la mezcla de ironía -a veces mordaz en las descripciones y las citas seleccionadas, donde se enfrentan realidad e ideal literario- y ternura. Moviéndose entre chalets y chabolas, nostalgia y desencanto, fantasías y sueños inevitablemente rotos, Marsé se muestra sensible y distante, crítico y amable, comprensivo o juez, en función de las simpatía o antipatía que le despiertan sus propios personajes.
"La técnica estaba pegada a la necesidad de contar una historia mediante un lenguaje rico (...) tiene el don de la adjetivación imprevisible y la capacidad de describir un cuerpo humano y su conducta a partir de la hipérbole o de un gesto o rasgo físico. El autor entra o sale de la novela al margen de los protocolos (...) pero esa intervención del autor está novelada, literaturizada."
Manuel Vázquez Montalbán

"(...) supo muy pronto cómo encontrarle: en el bar Delicias,
junto a la estufa y jugando a la manilla
con tres viejos jubilados -entre los que su juventud
se avenía de una manera chocante (...)"
4. El Pijoaparte: l'albatros de Baudelaire
En Últimas tardes con Teresa conocemos a varios personajes multidimensionales: el misterioso Cardenal, Hortensia la Jeringa, la misma Teresa, que el propio novelista presenta como un cruce entre Jean Simmons y Simone de Beauvoir...
Pero sobre todos ellos destaca Manolo Reyes, el Pijoaparte, un descuidero que hereda la tradición del pícaro, una mezcla entre héroe y villano, contradictorio y múltiple. Volvemos de nuevo a encontrarnos con la contraposición de realidades, aunque esta vez dentro de la misma persona: chulo y vergonzoso, mundano y soñador, sensible pero brutal, tierno y cruel en una sola escena.
Intuitivo y con una inteligencia práctica aguzada por el sufrimiento, no puede dejar de fantasear, pese a que los choques con la realidad son cada vez más amargos. La acumulación de decepciones, el miedo a la soledad y a perderse en un mundo que se transforma seguirán acompañándole en la siguiente obra de Marsé, La oscura historia de la prima Montse (1970).

5. Marsé y el cine
La obra de Juan Marsé está plagada de referencias cinéfilas. En los años 60 comenzó a escribir guiones de películas y ocho de sus novelas han sido llevadas al medio, con no muy buenos resultados, según el propio novelista.
Últimas tardes con Teresa dio lugar a una adaptación en 1984, que traiciona el espíritu del original. Si sentís curiosidad, aquí la tenéis :-)


sábado, 22 de septiembre de 2018

Música blanca

Cristina Cerezales Laforet, Música blanca (2009)

1. La autora
Laforet es un apellido que marca inevitablemente. Cristina, una de las hijas de Carmen Laforet, comparte con su madre el interés por la pintura y actualmente está centrada en su ya amplia carrera literaria.
En este vídeo podemos escucharla hablando de libros y lienzos, con la autora de Nada como referencia:



2. Género y estructura
Es difícil inscribir Música blanca en un género determinado. Combina biografía y relato autobiográfico, crónica histórica e introspección, ficción e investigación documental a partir de las cartas personales, artículos periodísticos y novelas de Carmen Laforet.
El uso de la segunda persona cuando la autora relata su propia experiencia genera cierta sensación de extrañeza y no logra el objetivo buscado. Se trata de un recurso poco habitual, que suele utilizarse junto al tiempo presente para intentar convertir al lector en protagonista del texto y, con ello, emocionarlo. Aunque podamos entender que, en este caso, la autora intenta con el salirse del relato para pensar sobre los hechos, algo falla cuando valoramos mucho más la cercanía y sensación de veracidad que se encuentran en los diarios de Andrea y Fani.
Tampoco parece justificable que Cristina Cerezales oculte hasta el final la procedencia de muchos de los "pensamientos" de su madre. Por supuesto, no son fruto de una comunicación telepática, sino de la revisión de los textos que su madre dejó. El natural escepticismo ante esta idea nos aleja de la narración de forma continua.
Sin embargo, estos errores no desmerecen a una inteligente estructura, que logra combinar de manera fluida distintas fuentes y, siguiendo el modo en que Carmen explora el álbum de fotos, desde la última página hasta la primera, nos presenta su vida saltado entre pasado y presente. De esta forma, el final -la muerte- se identifica con el principio, tanto vital -su nacimiento en 1921- como literario -con la publicación de Nada-.

3. Los temas
Música blanca es una obra de múltiples dimensiones, rica en propuestas para la reflexión. Supone un buen acercamiento a la obra de Carmen Laforet, al mundo literario de la posguerra, a su vida e inquietudes y cómo éstas se relacionaron con su producción. En especial, incide en las relaciones familiares, su feminismo y experiencia religiosa y el permanente conflicto con la escritura.
Al mismo tiempo, explora la experiencia del envejecimiento y los cambios en el vínculo maternofilial. Y, quizá lo más significativo, demuestra que la construcción del recuerdo nos permite dar sentido a la realidad y que la imaginación puede ser nuestro principal consuelo.
Es una lástima que parte de estos valores se desdibujen ante la gran diferencia entre las dos voces narrativas: la de autora es solo un pálido reflejo de la de su madre. Como ejemplo, el gusto por las seudoterapias new age de Cristina Cerezales actúa como involuntaria parodia de las inquietudes espirituales de Carmen Laforet.

4. Otras visiones
Lo anterior es, claro, solo una opinión personal. La obra a la que dedicamos la primera tertulia de la temporada 2018-2019 ha generado puntos de vista muy diferentes: desde el rechazo absoluto (En Barcelona...) hasta el elogio (El País, El Cultural).
En todo caso, supone una perfecta invitación para acercarse a la narrativa de la principal protagonista de Música blanca, Carmen Laforet, de la que ya hay una entrada en el blog.


sábado, 4 de agosto de 2018

Carmen Laforet

Carmen Laforet (1921-2004)

Ya que comenzaremos el curso 2018-2019 con Música blanca, la obra de Cristina C. Laforet centrada en su madre, os recomendamos aprovechar el verano para acercaros a la narrativa y vida -siempre unidas- de Carmen Laforet.
Entre el público general, ella es recordada solo como la autora de Nada y, si acaso, como una escritora que apenas publicó después de este gran éxito. Sin embargo, su producción es mucho más extensa e incluye tanto novelas como relatos cortos y artículos periodísticos.
De hecho, Laforet abrió el camino a una generación de autoras que, en la posguerra española, recibieron el reconocimiento de la crítica y alcanzaron el éxito editorial. Carmen Martín Gaite, Ana María Matute, Carmen Kurtz y muchas otras siguieron la estela de quien obtuvo el primer Premio Nadal y, por primera vez, se atrevió a reflejar sin tapujos la situación de un país marcado por la dictadura.
Os animamos a leer cualquiera de sus obras, disponibles en la Red de Bibliotecas de Navarra. Descubriréis a una autora capaz de indagar en las motivaciones y psicología de personajes complejos con un estilo "lleno de sencillez y sensibilidad, además de otros elementos literarios, como sus personificaciones, las apelaciones sensoriales, y ese logro del claroscuro" (Israel Rolón, introducción a La mujer nueva, Ed. Destino, 2003).
A buen seguro, después de visitar sus páginas, os interesará acercaros a la biografía de una mujer fascinante, que solo en algunos momentos de su vida pudo encontrar el tiempo, las personas y los lugares donde ser feliz. En ese camino os puede orientar Carmen Laforet. Una mujer en fuga, un extenso ensayo de A. Caballé e I. Rolón. También os será de ayuda el documental Carmen Laforet, la chica rara, de acceso público. En todo caso, cualquier interpretación parece estar unida a la polémica...


sábado, 26 de mayo de 2018

La escopeta de caza

Yasushi Inoué, La escopeta de caza (Ryoju, 1949)

1. El autor
Yasushi Inoué (1907-1991) es una de las figuras más reconocidas de la literatura japonesa del siglo XX. Galardonado con la Orden al Mérito Cultural, los Premios Akutagawa (1), Yomiuri y Noma, el Premio Literario del Ministerio de Educación y el Premio de Prensa Mainichi, ha sido miembro de la Academia de Japón, presidente del Japan PEN Club y vicepresidente del PEN International -la única asociación mundial de escritores-.
Aunque en castellano solo es posible acceder a una de sus novelas históricas (Furinkazan. La epopeya del clan Takeda) y a una recopilación de historias breves y poemas (Luna llena y otros cuentos), Inoué es autor de más de sesenta novelas y decenas de relatos.

2. La novela epistolar
La historia está construida a partir de los testimonios directos de cinco personajes. Sucesora de un subgénero de la novela que se hizo popular a partir del siglo XVIII, recurre a supuestos documentos reales escritos en primera persona.
Además de aumentar la credibilidad del relato, esta estructura facilita el análisis psicológico de los protagonistas, ahonda en su intimidad sin necesitar un narrador omnisciente y permite explorar la simetría y complementariedad de las distintas versiones de los hechos.

3. Dos conceptos clave
Gran parte de la literatura japonesa está impregnada por dos ideas estéticas fundamentales en el imaginario cultural oriental: mono no aware y wabi-sabi.
Mono no aware hace referencia a las emociones que la realidad material externa -los objetos, el paisaje, los sonidos de la naturaleza, etc.- puede evocar o generar en quien la percibe. En La escopeta de caza se establece constantemente relación entre lo que los personajes sienten y el contexto físico, y muestra cómo los estados de ánimo se modifican y/o se ven reflejados por ese entorno.
Wabi y sabi son conceptos relacionados con la simbología de los paisajes naturales y hacen referencia a la mortalidad e inevitables fallos de cualquier objeto o ser. Sin embargo, esta imperfección está relacionada con la idea de belleza; el desconsuelo al que se asocia su contemplación tiene un sentido positivo, como vía hacia la austeridad y la liberación de lo material. En lo relacionado con la obra de este mes, también se vinculan a la atención por lo pequeño y el detalle, que se convierten, para una mirada atenta, en elementos significativos de la realidad .

Edición japonesa de 2004
4. Los temas
Nos encontramos con cuatro cartas que incluyen una despedida y en la que sus autores intentan sincerarse por primera vez ante un lector que nunca volverá a ser interlocutor, del que se distancian para siempre.
La soledad planea sobre toda la obra: la sobrevenida y no deseada -en el caso de Josuke- y el aislamiento buscado conscientemente por Shoko y Saiko.
Pero, sobre todo, La escopeta de caza reflexiona, a través de la progresiva reconstrucción de un triángulo amoroso -en una época en que el adulterio era socialmente castigado-, sobre cómo damos sentido a nuestra vida reinterpretando el pasado y sobre la imposibilidad de saber qué piensan o sienten, cuáles son las motivaciones reales de las personas más cercanas:
(...) y cada uno de ustedes tenía sus pensamientos secretos pero se los guardaba.
Una estructura perfectamente calculada nos obliga a preguntarnos qué conocemos de la realidad, presentada como un caleidoscopio de imágenes siempre cambiantes en función del ojo que se asome a él. La referencia al haori de Saiko y la visita de Midori a su prima enferma se repiten en cada carta, aportando información diferente. No es extraño que Josuke se suma en la perplejidad al encontrarse de súbito con todo lo que desconocía...

5. La literatura japonesa
Si tras la lectura os interesa conocer algo más de la producción cultural nipona, podéis visitar el blog de la tertulia sobre Japón en la Biblioteca de Pamplona-Yamaguchi.
Es tarea imposible establecer un canon, pero os pueden dar pistas las obras comentadas en el libro de viajes En el barco de Ise, de Suso Mourelo. Se trata de una introducción accesible a la situación social, tradición estética y literatura del pais. Tuvimos la fortuna de conversar con él hace poco más de un año; en este enlace podéis encontrar el listado de las obras que seleccionó.

(1) Aunque la edición de Anagrama afirma que obtuvo el Premio Akutagawa con La escopeta de caza (Ryoju), en realidad lo recibió con un relato posterior, La pelea de toros (Togyu).